¡Ay! La disforia de cadera

Sé que no soy la única a la que le incomoda la forma de sus huesos ilíacos en la comunidad y que eso afecta mi confianza en mí misma a diario, así como en la intimidad. No te preocupes, con el tiempo, he encontrado trucos para evitar centrarme en mi pelvis y para tener menos en mente ese aspecto de mi anatomía.

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